Entre el 40 y el 80 por ciento de las nuevas mamás experimentan lo que se conoce como la tristeza de después del parto, una reacción emocional que incluye ganas de llorar, desdicha, preocupación, inseguridad y fatiga. La tristeza posparto suele comenzar unos días después de tener al bebé, y mejora por sí misma en una o dos semanas.
Este nuevo papel trae aparejado sensación de vulnerabilidad, y es necesario un periodo de adaptación al nuevo rol.
Sin embargo, si tu tristeza es muy intensa o ya dura más de dos semanas continuas, puede que te preguntes si se trata de algo más serio.
Es importante tener en cuenta que la crisis, en esta importante etapa vital, puede ocasionar conflictos familiares o interferir en el vínculo con él bebe.
Si estas padeciendo algunos de estos síntomas, que te impiden poder desarrollar tus potencialidades y te mantienen en una situación que pareciera no tener salida, te proponemos que puedas pensarlo y elaborarlo en un espacio psicoterapéutico donde la distancia no existe y la palabra se vuelve algo cercano y conocido.